Las condiciones climáticas en la zona maya de Tulum se han vuelto cada vez más extremas, afectando gravemente la actividad agrícola en la región. La creciente intensidad de las sequías, sumada a la frecuencia de fenómenos hidrometeorológicos como lluvias torrenciales y vientos atípicos, ha deteriorado las tierras de cultivo y reducido drásticamente la productividad.
Este panorama ha obligado a muchas familias campesinas a replantear su forma de subsistencia, enfocándose exclusivamente en el autoconsumo de lo poco que logran cosechar. Alimentos básicos como el maíz, la calabaza y el frijol apenas alcanzan para alimentar a los propios productores, dejando atrás la posibilidad de comercializar sus productos como lo hacían en el pasado.
La pérdida de la actividad agrícola como fuente de ingreso agrava la situación económica de las comunidades mayas, que durante generaciones han dependido del campo. Mientras tanto, las autoridades y organizaciones locales enfrentan el reto de implementar estrategias de adaptación climática y apoyo al campo para evitar una crisis alimentaria en la región.
El gobierno está implementando varias acciones para mitigar los efectos de la sequía y el cambio climático en la zona maya de Tulum, enfocándose en la adaptación y resiliencia climática, así como en la promoción de prácticas agrícolas sostenibles.

Adaptación y Resiliencia Climática:
Prácticas Agrícolas Sostenibles:
Apoyo a los Productores:
